lunes, 30 de noviembre de 2009

Me caí del mundo

A continuación les presento un artículo que recibí por correo electrónico gracias a la colaboración de mi colega y amigo Agustín López Tallaj. mi sentir personal es casi idéntico a la de este autor (Yo haría unas correcciones mínimas) pero sobre todo me pregunto por que las musas lo inspiraron a él con lo que yo quería escribir. Espero lo disfruten.

Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo
(Para mayores de 30) (Autor de las Venas Abiertas de América latina)

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

domingo, 13 de septiembre de 2009

El dinero: ¿evolución o involución?


El siguiente artículo surge como respuesta a un brillante escrito producido por mi amigo y casi hermano Brian Rosado. En este documento, el escritor nos pone en contacto con un interesantísimo personaje, David Suelo, de quien desarrolla un maravilloso análisis. Recomiendo enfáticamente su lectura para poder comprender con mayor claridad la respuesta que les presento a continuación en forma de artículo entrando a través del siguiente link:


http://briantieneunblogen.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=6


Antes que nada querido amigo quiero felicitarte por tu notable habilidad de escritor y por tu oportuna selección del tema a tratar que nos acerca a vidas tan distantes así como concepciones y cosmovisiones tan particulares como la del Señor Suelo.
En cuanto a la idea de lo que es el dinero, recuerda que este no es el único medio posible para vivir una vida en sociedad y cooperación mutua, los Tainos por ejemplo nos demostraron que esto era posible hacerlo a través del trueque. Obviamente, el método antes citado sería absolutamente impracticable hoy en día dado lo complejo en lo que se convertirían las transacciones de la postmodernidad a través de este procedimiento. Es más, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, que ningún desarrollo de la humanidad desde la era industrial hasta el presente habría sido posible bajo este esquema de intercambio. Pero he ahí precisamente el dilema. ¿Nos ha llevado la industrialización y la posterior postmodernidad a una vida mejor a nivel social e individual o todo lo contrario?
Es por eso, querido amigo, que producto de la avaricia humana, siento que se ha abusado de tan ingenioso mecanismo de intercambio, pues al dejar de tener un valor intrínseco como lo tuvieron nuestras monedas en algún momento (si se parte de una premisa distinta de la que tu partes en tu articulo y se asume que el oro si tiene valor por lo que es) pues cada una de ellas contenía en si misma la cantidad de oro que ella valía y no se limitaba a ser la representación de este mineral guardado en algún otro lugar.
Así es como Buenaventura Báez llego a pagar con dinero inorgánico a agricultores del Cibao (Región de la Republica Dominicana) que no tenían el respaldo en oro que se suponía que esas monedas debían tener, (conducta que mas adelante fue copiada por otros gobernantes dominicanos), siendo hoy en día aun más cuestionable el tema del valor del Dinero, que como agravante, en el caso de nuestras economías, su valor tiene su respaldo en Dólares americanos en lugar de oro, moneda que a su vez está en cuestionamiento la permanencia de su poder adquisitivo en el tiempo.
Más que nunca el dinero, que hoy adquiere múltiples formas, es fiduciario; con el riesgo, de que corresponde a los Gobiernos mantener el valor de un instrumento tan vulnerable para lo cual se requeriría un importante conocimiento de economía, pero sobre todo honradez, conciencia social y ética. Elementos, que al ser más escasos en el mundo de hoy ponen en peligro todo el sistema financiero, al menos tal y como lo conocemos que funciona hoy en día.
Hay que recordar que según tu relato lo que mueve originalmente al señor Suelo a adoptar ese nuevo estilo de vida era procurar el “desarrollo” de una comunidad que no tenia acceso a las posesiones materiales (Y posiblemente a la información) que tenemos hoy en día. Es decir que lo que se ha interpretado como una actitud antisocial se gesto a partir de una voluntad y de un accionar absolutamente altruista.
Es de ahí, mi dilecto compañero, de donde deriva que si bien la actitud del Señor Suelo puede ser interpretada como extremista y ermitaña no es menos cierto que aquella que ostentan quienes controlan el sistema es aún, mucho mas letal, peligrosa y antisocial.
Considero la lucha del Señor Suelo el resultado de una reflexión bien fundamentada (Quizás llevada al extremo) en cuanto a la insensatez de nuestra carrera en pos de la irracional acumulación de bienes sin discernir entre lo que es realmente provechoso y conveniente para nosotros y lo que no lo es. Tal como lo harían los indígenas de tu historia, que teniendo ahora acceso al dinero, carecían entonces de la sabiduría que les permitiera identificar que tomar y que dejar en pos de una vida mejor. Gracias, querido amigo, por la oportunidad de darnos a conocer a este personaje tan singular.

sábado, 11 de julio de 2009

La Planificación Estratégica como Herramienta de Negocios. (Parte 3/3).

(Gracias a mi profesor de Mercadeo Ray Víctor y a mi Bella esposa Carolina Féliz por su ayuda y colaboración en la redacción de este articulo.)

En el nivel personal de organización y planificación cual es de particular relevancia, especialmente para gerentes que tienen sobre sus hombros una significativa carga de responsabilidad entre tareas que debe ejecutar personalmente y aquellas que debe delegar pero de cuyo desarrollo es igualmente compromisario.
Desde épocas antiquísimas hemos venido usando las agendas como recordatorio de aquellas cosas que tenemos que hacer en función del tiempo. El problema es que a medida que se ha ido volviendo más complejo nuestro estilo de vida, en la medida en que cada vez más se nos imposibilita programar y luego ejecutar al pie de la letra lo que haremos el día de mañana. Manejar una agenda de modo exclusivo no resulta ser precisamente el modo más eficiente de la organización y planificación individual, por cuanto hay que borrar y re-escribir cada día las tareas que no se hicieron en el día previsto.
Un conjunto de escritores, entre los que se encuentra David Allen, revolucionaron la forma en como debíamos comprender las agendas consignando que en ellas, única y exclusivamente deben registrarse las citas contraídas, es decir, aquellos compromisos que se deben hacer a una hora y un día especifico; luego de eso nada debe registrarse en ellas si no a través de listas organizadas convenientemente en categorías que permitan que bajo determinadas circunstancias se puedan hacer esas tareas de manera fluida hasta terminar la lista. Las listas pueden encabezarse con nombres tales como: al teléfono, en el supermercado, en la oficina, en la casa, en la computadora o bien seguimiento al departamento de Ventas, seguimiento a Mercadeo, Seguimiento a producción.
En tal virtud, los nuevos dispositivos provenientes de la tecnología, como las pequeñas agendas electrónicas de bolsillo, los modernos teléfonos celulares, o los softwares manejadores de tareas, constituyen valiosísimas herramientas. Pero como en todo, sólo son útiles, si se conoce y se le da el mantenimiento requerido al método de organización adoptado.
Finalmente, es oportuno decir que ningún plan o estrategia debe ser tan rígido que impida adecuarse a las nuevas circunstancias que los tiempos continuamente nos presentan, después de todo hay que recordar que en el mundo de hoy lo único constante es el cambio. De igual modo, es conveniente no olvidar las palabras de Hyman Rickover: “La organización sola no logra nada, Los planes tampoco logran nada. Las teorías de administración no son muy importantes. Las empresas tienen éxito o fracasan gracias a las personas involucradas”.

domingo, 28 de junio de 2009

La Planificación Estratégica como Herramienta de Negocios. (Parte 2/3).

(Gracias a mi profesor de Mercadeo Ray Víctor y a mi Bella esposa Carolina Féliz por su ayuda y colaboración en la redacción de este articulo.)


Existen numerosos métodos para planificar así como numerosos softwares de computadoras para esos fines. La selección de cual de ellos deba utilizarse depende básicamente de la naturaleza de la tarea o el proyecto que se pretende esquematizar.

Cuando intentamos definir un plan útil para pronosticar el desempeño de la empresa por ejemplo para un próximo periodo, digamos un año, encontramos las herramientas más poderosas y más útiles en el seno de la Contabilidad Administrativa. El primer paso es, ineludiblemente, proyectar las ventas o los ingresos del próximo periodo. Y es en este punto en donde las falsas ilusiones se constituyen en la mayor fuente de error de la planificación estratégica. Para estimar, con un considerable grado de certeza es preciso tomar en cuenta los siguientes factores: Ambiente Macroeconómico, Histórico de ventas, opinión de expertos del mercado en cuestión, y lo más importante la fuerza de ventas de la empresa, la cual además de tener un conocimiento bastante agudo de por donde irán las tendencias en el futuro próximo como consecuencia de su contacto diario con el cliente, son más propensas a asumir un compromiso en volúmenes de ventas si se les toma en cuenta a la hora de hacer el presupuesto de ingresos.

Tras tomar en cuenta todas las fuentes de informaciones antes mencionadas, los involucrados en la confección del presupuesto de la empresa deben tornar su atención a los costos y gastos que serán necesarios ejecutar a lo largo del período que se está planificando para poder sustentar dichas ventas. En este momento se hacen evidentes las necesidades de apalancamiento financiero que pueda ser requerido en el periodo para evitar la insolvencia. Construido así el flujo de efectivo deberá encajar con el programa de operaciones de la empresa mes tras mes y se podrá saber con suficiente anterioridad cuando ejecutar las diferentes partidas, y coordinar con anterioridad los diferentes pasos que se tengan que ir dando para los proyectos implicados en la estrategia general de la empresa. En todo caso, al comparar los volúmenes de ventas proyectados con los alcanzados sabremos si tendremos o no que hacer modificaciones al plan original.


Algunos de los proyectos puntuales dentro de la planeación global estratégica de las empresas tienen la característica de que todas las actividades involucradas en ellos se pueden definir claramente, y establecerse con precisión cual de ellas debe anteceder o suceder a cual otra, además de que los tiempos de duración y las características generales de las mismas es factible estimarlas.

Para este tipo de proyectos el método mas recomendado es el Método de la Ruta Critica (CPM por sus siglas en ingles) pues el mismo permite construir toda una compleja red que muestre la forma en que las diferentes actividades se interrelacionan además de identificar con asombrosa precisión cuales de ellas son las criticas en virtud de que un retraso de un día en una de ellas implica un día de retraso en todo el proyecto. Otras informaciones que podemos obtener del método es que tanto podemos comprimir o agilizar el proyecto cuando se obvian las limitaciones financieras o bien, cual es el tiempo, que siendo menor al estándar, hace mas económico el proyecto en función de que la comprensión de ciertas actividades dentro del conjunto de las criticas es mas económico que los costos fijos (aquellos que son directamente proporcionales al tiempo de ejecución) y en consecuencia resulta conveniente, en aras de abaratar el costo del proyecto, comprimirlo hasta el punto donde comprimirlo más resulte más costoso que el costo que generarían los cargos fijos como consecuencia de no seguir comprimiendo el tiempo de ejecución.

sábado, 20 de junio de 2009

La Planificación Estratégica como Herramienta de Negocios. (Parte 1/3).

(Gracias a mi profesor de Mercadeo Ray Víctor y a mi Bella esposa Carolina Féliz por su ayuda y colaboración en la redacción de este articulo.)




El futuro es incierto y en muchas ocasiones incontrolable. ¿Quien en el verano del 2001 habría pensado que el clima empresarial en la industria de la aeronáutica cambiaría tanto y tan profundamente?.

Luego del 11 de Septiembre de ese año nuevas disposiciones legales se impusieron al sector, el temor general del público hizo reducir la cantidad de vuelos y las aerolíneas entraron en crisis. En fin, el evento, hizo que la industria reorientara la forma en que debía operar a partir de ese momento.

Del mismo modo, prácticamente nadie podía preveer las consecuencias de la llamada burbuja financiera que hoy sabemos que se gestó a partir de las sobre valuaciones de los inmuebles y la irracional flexibilidad hipotecaria que a la hora de no poderse honrar esos compromisos, degeneraron en la consecuente ejecución, con la agravante de que esos inmuebles no podían ser vendidos por el valor que habían sido adquiridos con los préstamos originales.

Ahora bien, ¿justifican estas eventualidades que no se deba planificar y construir un modelo que nos indique la ruta a seguir en pos de una visión antes vista.

La evidencia nos indica que no es así. Está ampliamente demostrado que las empresas que planifican tienen mucho más probabilidades de éxito que aquellas que no lo hacen. Pero, ¿cómo lo logran?

En el cuento Alicia en el País de las Maravillas la protagonista le pregunta al gato “¿cuál es el mejor camino para llegar?” a lo cual el animalito responde “Depende de hacia dónde quieras llegar.”.La contundente repuesta del felino pone en evidencia que ninguna estrategia, planificación o procedimiento es divisible del objetivo que se quiera alcanzar. Más bien, depende de él.

Y es que la planificación no es más que la estructuración conceptual de un conjunto de tareas y procedimientos a través de métodos más o menos flexibles o complejos para lograr la obtención de un fin que ha de lograrse con la óptima utilización de los recursos involucrados. (Generalmente: tiempo , Dinero, Tecnología y Personas.)

En la siguiente entrega estaremos platicando de diferentes métodos y softwares que pueden ser utilizados a los fines de lograr una óptima planificación.

sábado, 6 de junio de 2009

¿Papá, y por qué se mueren las personas?

(En memoria de Alberto Chana. Amigo ido a destiempo, procedente de la hermana Republica de Haiti. Escrito por mi bella esposa.)

Sin dudas, esta frase pronunciada por mi José David a sus tempranos tres años, ha rondado en mi cabeza desde el lunes. Después de insistir que lo llevaran a ver a Alberto, a la tercera solicitud, Papá tuvo que asumir su rol y explicarle que nuestro amigo había partido. Estoy segura que Dios en su soberanía y omnisciencia hace lo que entiende y considera y nos quedamos fríos….sin derecho a cuestionarle, porque definitivamente El es quien sabe.

Desde que le conocimos hace apenas dos años, nos marcó la gratitud que brotaba de su corazón y que se reflejaba en sus palabras. En nuestra familia ese "Mucha Glacia" quedó para siempre y nos dejó una gran enseñanza. Cada vez estoy más convencida de que los valores que llevamos y modelamos no guardan ninguna relación con la condición física, social, intelectual o económica que hayamos podido alcanzar. Esto a la vez me compromete más como madre cristiana.

Alberto se nos fue con todas las ganas de vivir, de trabajar y servir con la pasión que supo hacerlo siempre. Hoy en casa quedan los recuerdos y el legado no sólo de las plantas que con sus manos sembró, y una casa recién pintada, sino de algo más trascendente, el legado de virtudes manifiestas como el agradecimiento y la sinceridad de una amistad que todos valoramos. Entre nosotros y él quedaron temas por tratar y proyectos por cerrar, pero puedo decir como mi hijo..."vamos a decirle a Papá que Alberto está con Dios, que se fue al cielo, como las mariposas".

martes, 19 de mayo de 2009

Cerca de las raices.


“Pero aquí abajo, abajo, cada uno en su escondite, hay hombres y mujeres que saben a qué asirse”. Estos son unos versos del poema “El Sur También Existe” de Mario Benedetti a quien dolorosamente perdimos el domingo 17 de mayo (Dos días antes de escribir estas líneas). Con su partida hemos perdido un indiscutible referente de la literatura y el pensamiento crítico de nuestro continente a quien, como misterio de la providencia, citaba yo en mi artículo anterior tal vez en el mismo momento en que cerraba sus ojos para siempre. Gracias Don Mario por su legado.