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sábado, 1 de agosto de 2015

Otra Historia del Tiempo (Parte 8) (La Evolución Vista desde el Microscopio)

Si la evolución verdaderamente ocurrió, debemos empezar a buscar sus pistas en las huellas que ella debió dejar a nivel molecular, que es de donde se dan las órdenes para que los organismos complejos lleguen a tener la morfología que luego llegan a tener.

Y a tantos años de estarse estudiando y haber sido aceptada por amplios círculos científicos deberíamos tener conocimientos mínimamente concluyentes acerca de cómo, a nivel celular, esto pudo haber ocurrido.

En cambio, ¿qué dicen expertos sobre esta cuestión?

Michael Denton Observa: «A Nivel molecular, no hay trazas de la transición evolucionaría del pez al reptil al mamífero. ¡Así que el anfibio, considerado siempre como el intermediario entre el pez y otros vertebrados terrestres, están, en términos moleculares, tan lejos del pez como cualquier grupo de reptiles o mamíferos! Para esos bien familiarizados con la imagen tradicional de la evolución de los vertebrados el resultado es verdaderamente sorprendente. [17]


Cuando James Tour, uno de los diez químicos más citados en el mundo, fue cuestionado sobre el asunto, respondió lo siguiente:

«...les diré, como científico y químico sintético: si alguien debería ser capaz de entender la  evolución soy yo, porque yo hago moléculas para vivir de eso, y no es que yo compre un kit, y mezcle esto y mezcle esto, y obtengo aquello. Yo quiero decir, ab initio, yo hago moléculas. Y entiendo qué tan duro es hacer moléculas. Yo entiendo que si yo tomo los kits  de herramienta de la naturaleza sería mucho más fácil, porque todas las herramientas han de estar previamente ahí, y yo solo mezclaría en la correcta proporción, y lo haría bajo determinadas condiciones, pero, ab initio, es muy muy difícil.

Yo no entiendo la evolución, y se los confieso. ¿Está bien de mi parte decir que yo no comprendo esto?, ¿está bien? Yo sé que hay muchas personas por ahí que no sabe nada de síntesis orgánica, pero ellos entienden la evolución. Yo entiendo mucho sobre hacer moléculas, y no entiendo la evolución. Y usted dirá: "¡wao, eso debe ser realmente inusual!" [que un científico de su categoría no entienda cómo pudo haber ocurrido la evolución].

Déjenme que les cuente lo que ocurre tras bastidores de los salones de ciencia –con miembros de la National Academy, con ganadores de Premio Nobel– me he sentado con ellos, y cuando estoy solo con ellos, no en público –porque es espeluznante, si usted dice lo que yo dije– y digo: ¿usted entiende todo esto?, ¿de dónde vino todo esto?, ¿cómo ocurrió todo esto? Cada vez que me he sentado con personas que son químicos sintéticos, que entienden de todo esto [biología molecular], ellos dicen: "uh uh. No". Estas personas están simplemente muy lejos, en comprender cómo todo esto ocurrió. Me he sentado con miembros del National Academy, con ganadores de Premio Nobel. Y algunas veces les digo: ¿Usted entiende esto? Y si tienen temor de decir «sí» entonces no dicen nada. Ellos simplemente me miran, porque no pueden, con sinceridad, decir que sí.

Una vez fui llevado al decano del departamento, muchos años atrás, y él era un químico. Él estaba algo preocupado sobre algunas cosas. Y le dije: "Déjeme preguntarle algo. Usted es químico. ¿Usted entiende esto? ¿Cómo usted obtiene un ADN sin una membrana celular? ¿Y cómo usted obtiene una membrana sin un ADN? ¿Y cómo todo esto se une desde un pequeño trozo de gelatina?" No tenemos idea. No tenemos idea. Y dije: ¿no resulta interesante que usted, el decano de ciencia, y yo, el profesor de química, podemos hablar de esto tranquilamente en su oficina, pero no podemos salir allá afuera y hablar sobre esto?"

Si usted entiende cómo ocurrió la evolución, por mí está bien. Yo no voy a tratar de cambiarlo, para nada. De hecho, desearía tener e nivel de comprensión que usted tiene.

Pero hace alrededor de siete u ocho años atrás yo publiqué en mi página web que yo no entiendo. Y dije: "compraré un almuerzo para cualquiera que se quiera sentar conmigo y me explique a mí la evolución, y no voy a refutarle nada hasta llegar al punto en donde yo no entienda algo –ahí preguntaré por aclaración–. Pero no puede zigzaguear y decir: "Esta encima hace aquello." Usted tiene que profundizar en los detalles de dónde las moléculas son construidas, para mí. Hasta la fecha, nadie aún ha venido.

La sociedad de ateos me contactó. Ellos me dijeron que ellos pagarían el almuerzo, y ellos desafiaron a su propia institución: "Ve allá a Houston y tengan un almuerzo con este individuo, y háblenle". ¡Nadie ha venido! Ahora, recuerden, porque solo voy a preguntar cuando deje de entender acerca de lo que usted esté hablando, ahí preguntaré. Así que yo sinceramente quiero saber. Yo quisiera creerla (la evolución), pero simplemente no puedo.

Ahora, yo entiendo la micro-evolución, de verdad que sí. Nosotros hacemos esto todo el tiempo en el laboratorio. Yo entiendo esto. Pero cuando usted tiene cambios de especies, cuando usted tiene órganos cambiando, cuando usted tiene que tener líneas concertadas de la evolución, todo ocurriendo en el mismo lugar y tiempo –no solo en una línea– líneas concertadas, todo en el mismo lugar, todo en el mismo ambiente...esto es muy difícil de entender.

Yo estaba en Israel no hace mucho, hablando con un bio-ingeniero, y [él estaba] describiéndome la oreja, y él estaba estudiando los diferentes cambios en el módulo de la oreja, y yo dije: ¿cómo ocurrió todo esto? Y él dijo: "Oh, Jim, tú sabes, todos creemos en la evolución, pero no tenemos idea de cómo ocurrió". Ahora, ahí hay un buen profesor judío para ustedes. O sea: eso es lo que es. Entonces, ahí es donde estoy. ¿Respondí la pregunta?» [18]

En nuestra próxima entrega haremos un rápido vistazo a los números; y veremos por qué creemos, sobre la base matemática, que la evolución no pudo haber ocurrido....

[17] Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis (Bethesda, Md.: Adler & Adler, 1985) 285. 

[18] (52:00 to 56:44) http://youtu.be/PZrxTH-UUdI

viernes, 24 de julio de 2015

Otra Historia del Tiempo (Parte 7) (La Evolución; Introducción)

Pero sin que nadie pueda explicar cómo surgió la vida, y pasando por el hecho de que la primera célula (que se habría formado en la «sopa prebiótica» citada en la cuarta entrega) tuvo que hacerse duplicable en sí misma, tiene que ocurrir otro evento no menos improbable que el origen de la vida per se: el origen, y posterior desarrollo, de las especies.

En lo tratado hasta nuestra sexta entrega, no existe divergencia sustancial en la posición teísta. Cualquier creyente estaría de acuerdo en cómo he venido analizando el tema que nos ocupa.

En este punto es preciso diferenciar la micro-evolución de la macro-evolución. La micro-evolución, o adaptación de las especies (aceptada por todo el mundo), reconoce el hecho de que las especies se adaptan a nuevas situaciones para poder sobrevivir, pero siempre dentro del marco de ciertos límites los cuales implican que las especies mantengan los mismos órganos, aunque modificados. Es decir, nunca se pasa de una especie a otra.

La macro-evolución, en cambio, propone que nuevos órganos si pueden aparecer, y de esa forma, se pasa de pez a reptil, de reptil a ave, de reptil también a mamifero, y de mamífero al ser humano (más adelante veremos la dificultad que todo esto supone).

Cuando se trata de la macro-evolución (que en lo adelante llamaremos simplemente «evolución»), el pensamiento de los teístas no es uniforme; y los que de ellos creen en ese mecanismo de origen y posterior desarrollo de las especies son los así conocidos «evolucionistas teístas»; opinan que ciertamente que la evolución ocurrió, pero que fue por guianza divina, y no simplemente como producto del azar, la selección natural y millones y millones de años, como argumenta el evolucionismo ateo.

Quienes siendo «evolucionistas teístas» creen en La Biblia como libro inspirado por Dios le asignan al libro de Génesis un valor simbólico más que literal, y, de esa forma, concilian dos posturas en principio tan divergentes.

Es preciso aclarar que ser «evolucionista teísta» no implica no ser un profundo creyente en el cristianismo, por ejemplo. Sin embargo, entiendo que es una cosmovisión que debe ser mejor aclarada y explicada.

En mi opinión, tanto el evolucionismo ateo como el teísta tienen una postura tan inverosímil como cualquier otra que pretenda explicar el origen de las especies. Y decir que la evolución es la mejor explicación de la biodiversidad está lejos de ser concluyente. En nuestras próximas entregas veremos por qué...

lunes, 6 de julio de 2015

Otra Historia del Tiempo (Parte 5) (La Complejidad Específica de la Vida)

Hasta hace poco tiempo, era poco lo que se conocía respecto de lo que hay en el interior del organismo vivo más simple que puede haber: la célula. Microscopios electrónicos de altísimo desempeño permiten develar el misterio que no hace mucho nos era vedado.

¿Qué ha sido visto en el interior de una célula que haya hecho cambiar la opinión de una persona como Anthony Flew luego de haber profesado durante toda una vida su ateísmo? ¿Qué puede ser tan complicado dentro de una célula que haga imposible en la práctica que el azar, combinado con millones de años, pueda dar cuenta de la complejidad de la vida?

A continuación, procedo a hacer una transcripción casi literal desde el minuto 47:14 hasta el minuto 49:51 del video colocado en You Tube, en el link http://youtu.be/DPIdXQLfPXo (recomiendo que nuestros lectores vean ese video completo, no solo en los minutos señalados). Veamos el complejo proceso  de cómo la célula produce una sola proteína.

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Dentro del núcleo de una célula se encuentran las hebras de ADN bien enrolladas, que constituyen las bibliotecas de instrucciones necesarias para producir cada proteína dentro de un organismo.

En un proceso conocido como «transcripción», una máquina molecular desenrolla primero una sección de la hélice del ADN para exponer todas las instrucciones genéticas necesarias para ensamblar una molécula de proteína; otra máquina copia luego estas instrucciones para formar una molécula llamada «ARN mensajero».

Cuando se ha completado la transcripción, la delicada hebra de ARN lleva la información genética a través del complejo de poros del núcleo, el regulador de tráfico adentro y afuera del núcleo.

La hebra de ARN Mensajero se dirige a una fábrica molecular en dos partes llamadas ribosoma, después de fijarse con seguridad, comienza el proceso de traducción.

Dentro del ribosoma, una cadena molecular ensambla una cadena de aminoácidos secuenciada de una manera específica; estos aminoácidos son transportados desde una parte de la célula, y luego son ensamblados en cadena, a menudo de cientos de unidades de longitud. Su orden de secuencia determina la clase de proteína manofacturada.

Cuando se completa la cadena, se transporta desde el ribosoma a una máquina con forma de barril, y ayuda a doblarla en forma precisa y crítica para su función.    

Después que la cadena queda doblada como proteína, es liberada y conducida por otra máquina molecular al lugar exacto donde se le necesita.

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Como se puede apreciar. El mundo del interior de una célula es un verdadero complejo sistema de manofacturación; más complejo (a nivel de información y de procesos) que cualquiera que el hombre haya podido concebir o desarrollar.

Así que la encrucijada en la que se encuentra la postura atea es que antes de haber ocurrido la así llamada «evolución de las especies»,ese sistema celular tuvo que haber estado presente. Y, hasta la fecha, no hay ninguna teoría –y mucho menos nada experimental– que indique cómo pudo una célula, con su complejo sistema de ADN y ARN, haber venido a la existencia. Todo lo cual da cuenta de que la mejor explicación de que estemos aquí, y de que la célula este ahí, es el diseño, mas no el azar. 

Porque, además, cuando un organismo muere por la causa que sea ¿por qué muere? Si todos los elementos químicos necesarios para la vida están ahí, en el cuerpo muerto. Es decir, bien podría no haber muerto, o bien podría resucitarse un ciclo interminable de veces, y vivir eternamente. Una vez más, los elemwntos químicos para la vida están presente en el cuerpo.

No es de extrañar entonces la conversión de Anthony Flew del ateísmo al teísmo luego de, como él mismo indica, un largo peregrinaje por la ciencia más que por la fe.

Ahora, ¿cuál es la opinión de algunos científicos sobre el irrefutable hecho de la complejidad de la vida? Sobre esto hablaremos en nuestra próxima entrega....

lunes, 15 de junio de 2015

Otra Historia del Tiempo (parte 3) (Las Constantes del Universo)


¿Qué son las constantes del universo? Son propiedades físicas que se asumen sin variación en todos los rincones del universo. Estas propiedades suelen ser descritas como una expresión numérica acompañado de las unidades físicas con las cuales se compara, o mide, la constante en cuestión. Ejemplo de constantes del universo son la velocidad de la luz, y la constante gravitacional.

Lo que es particularmente llamativo de las así llamadas constantes del universo es lo impresionantemente bien ajustadas que tenían que haber sido muchas de ellas para hacer posible nuestra existencia.

Pero es cuando uno puede apreciar que no importa qué tan fuerte pueda ser una evidencia en favor del teísmo; siempre habrá personas que, como se dice popularmente, «le va a buscar la quinta pata al gato».

Por ejemplo, en un artículo escrito por Steven Weinberg, él señala lo siguiente:  «Algunos físicos han argumentado que ciertas constantes de la naturaleza tienen valores que parecen haber sido misteriosamente ajustados con precisión, para tomar valores que permitan la aparición de la vida. No estoy impresionado por esos supuestos ejemplos de ajuste fino. Por ejemplo, uno de los ejemplos más usados de ajuste fino tiene que ver con las propiedades del núcleo del átomo de carbono.» [4] A continuación Steven Weinberg amplía por qué él no cree en el fino ajuste del de las propiedades del núcleo del carbono.

No entiendo por qué Weimberg menosprecia lo impresionante que es el fino ajuste del universo; como él mismo dice, varios de sus colegas (algunos de ellos ateos) no han escondido su asombro de ese hecho:

«A donde quiera que los físicos miren, ellos ven ejemplos del fino ajuste» Sir Martin Rees [5].

«Si alguien asegura no estar sorprendido por las características especiales del universo, él/ella está escondiendo su cabeza en la arena, estás características especiales son sorprendentes y poco probables» David Deutch [6]

¿Qué opinará sobre esto el señor Weimberg?


El problema es que Weinberg no detalla que no es una la variable que tiene que ser finamente ajustada, sino al menos: la velocidad de la luz; la constante gravitacional; la constante de Plank; la relación masa energía de Planck; la masa del electrón protón y neutrón; masa de arriba, abajo, del quark extraño; relación de la masa entre protón y electrón; la constante de acoplamiento gravitacional; la constante cosmológica; la constante de Hubble; entre otros. 

Cualquiera de esas constantes que estuviesen ligeramente fuera de rango, haría imposible la vida en el universo. Por ejemplo la gravedad, si la gravedad variara su constante en 1 x 10^60 ava parte, ninguno de nosotros existiría. Otras variables, como la tasa de expansión del universo temprano, son mucho más inconcebiblemente demandante de precisión. (Recomiendo ver en You Tube el video: The Fine Tune of the Universe) [7]

El propio Stephen Hawking (famoso por su posición y declaraciones ateas) no parece pensar igual que Weinberg respecto de la «trivialidad» del fino ajuste de ciertas constantes del universo. 

Procedo a transcribir lo que él mismo (Stephen Hawking) declara en un video colgado a You Tube:

«La existencia de la tierra y las propiedades que la hacen que pueda ser posible que la vida biológica se pueda desarrollar, depende de un muy fino balance entre las así llamadas constante de la naturaleza. Si ellas fueran un poco diferente, ni planetas como la tierra se hubiesen formado, ni los procesos químicos necesarios para la vida hubiesen tenido lugar.

Uno podría tomar esto como evidencia de un creador divino, pero una explicación alternativa es la que es conocida como el multiuniverso. La idea es que hay muchos posibles universos con diferentes valores de las constantes.

Solo en un pequeño número de universos que sean adecuados, seres inteligentes se desarrollarían, y estarían en la posibilidad de formular la pregunta: ¿por qué es el universo tan cuidadosamente diseñado?»


De cualquier forma, aun aceptando la hipótesis de universos múltiples, tuvo que haber habido un comienzo del tiempo absoluto (como lo sugiere este universo), los universos no habrían sido eternos. ¿Qué habría causado el inicio absoluto del tiempo?

Naturalmente, esto del «multiuniverso» es solo una hipótesis (la cual, por cierto, comparte Steven Weinberg). Veamos lo que el mismo Hawking admite en la misma entrevista, cuando se le pregunta acerca de qué habría ocurrido antes del Big Bang:



«...de cualquier forma, la Teoría de Newton fue sustituida por la Toería General de la Relatividad de Albert Einstein...eso permitió concebir el inicio del universo cual polo sur con los grados de latitud jugando el rol del tiempo. Preguntar por algún instante antes del inicio [del universo. Big Bang] sería como preguntar de un punto al sur del polo sur» [8]



Luego, no es que no sea abrumadoramente impresionante la precisión con la que tienen que funcionar muchas constantes del universo para hacer posible la vida, sino que es parte de la filosofía de algunos científicos dominantes de hoy en día buscar cualquier explicación para los fenómenos observables que, naturalmente, no incluyan a Dios, sin importar la enorme fe que haya que tener en esas alternativas no comprobables.

Pero luego de eso, el maravilloso origen de la vida. ¿Azar o Propósito? Ya lo discutiremos en nuestra próxima entrega.











[4] Artículo: ¿Un universo diseñado?, párrafo 12, Steven Weinberg.

[5] Ver en You tube: «The Fine Tuning of the Universe»; min: 2:38.

[6] Ver en You tube: «The Fine Tuning of the Universe»; min: 2:52.

[7] Ver en You tube: «The Fine Tuning of the Universe».

[8] Richard Dawkins meets Stephen Hawking.  [ http://youtu.be/LIhVCrAKSoY ]

domingo, 7 de junio de 2015

Otra Historia del Tiempo (Parte 2) (El origen del universo)


Básicamente, esto es lo que el evolucionismo ateo pide que sea aceptado como verdadero:

Como por arte de magia, sin nada que lo cause,  sin un motivo aparente, el universo emerge de la nada. Todo el universo habría estado concentrado en un espacio menor que una bola de golf; más aún, que el de la cabeza de un alfiler; de hecho, matemáticamente en un espacio igual a la nada. Y así se expande hacia todas las direcciones creando conjuntamente la materia, el espacio y, lo más importante, ¡EL TIEMPO!. Todo, absolutamente todo: las estrellas, los planetas, las galaxias, ¡todo por obra del azar!.

De conformidad con la Teoría de la Relatividad de Einstein, esa continua expansión del universo tendría tres posibles finales relacionados con la densidad del mismo, según tengamos un universo cerrado, plano o abierto.

La hipótesis de un universo cerrado está cada vez más descartada; la evidencia de que aparentemente el universo se acelera mientras se expande (sin que sepamos qué causa esa aceleración) conduce –entre otras causas– a pensar que el universo nunca se va a contraer, con lo que se descartaría, también, la hipótesis de un universo que nace y muere en eventos sucesivos; en consecuencia, al Big Bang no lo habría precedido el Big Crunch. No habría existido el tiempo antes del Big Bang; mucho menos un universo previo producto de una serie infinita de un universo que se expande y se contrae para luego volver a surgir en un nuevo Big Bang. Entonces, ¿qué causó este universo, si de la nada, nada surge?

Todo parece indicar hacia un fin del universo que poco tiene que ver con el inicio de un próximo, y que nos ayuda en poco a inferir cuál pudo haber sido la causa del inicio de este.

Pero más allá del misterio de cómo surge el universo, está el tema del fino ajuste de ciertas constantes que existen en él, de las cuales, una increíblemente pequeña variación, habría hecho imposible nuestra propia existencia.

Pero de esto hablaré más ampliamente en nuestra próxima entrega....

Continuará...