lunes, 11 de octubre de 2010

El gigante de oriente ya no duerme

No muy a menudo en la historia de la humanidad ocurre que la visión de un hombre pueda imponerse de tal forma en el mundo real, a pesar del tiempo que haya pasado desde que fuera expresada, como la que hoy en día exhibe China a la luz de lo que Mao Tse-Tung llamara “El gigante dormido”

Para tener una idea de la dimensión que ha alcanzado la populosa China, sería útil señalar que según estimaciones de años recientes el consumo de energía para el 2010 sería igual que el de Estados Unidos, así como la tasa de nuevos millonarios chinos cada año es una de las más altas del mundo, al punto de que han aumentado la importación de vehículos de lujo en un ciento cincuenta por ciento.

Lo antes dicho, aunado a la enorme población de ese país emprendedor tanto que se dice que hay más chinos que norteamericanos que hable inglés, cuando todos sabemos que ese idioma no es para nada su lengua oficial, nos pone a pensar acerca de qué nación liderará los destinos del planeta durante los próximos años

En el año 2003 China se convirtió en el tercer país en colocar un hombre en el espacio después de Rusia y los Estados Unidos, y por si fuera poco, este país tiene proyectado un viaje a la luna con tecnología únicamente China.

Pero ¿Cómo ocurrió todo esto tratándose de lo que en la década de los cincuenta era quizás la nación más dividida del planeta, no sólo por los problemas sociales de aquella época sino también por el idioma, que no era único en todo el territorio, y el hecho de que se trataba de una sociedad casi eminentemente rural? ¿Cuál fue la clave? De seguro la disciplina de ese pueblo mezclada, sin que nos vayamos a sonrojar, con una pizca de comunismo.

Y es que aquel comunismo a ultranza que otrora representó la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas estaba condenada al fracaso ,entre otras cosas, porque la propia doctrina del comunismo ignoraba aspectos muy fundamentales del ser humano; y aunque ese sistema dejó en el propio capitalismo sus huellas positivas como la seguridad social (aun vigente y en proceso de mejoramiento alrededor del mundo) y en su momento las reformas agrarias que el propio Estados Unidos promovió para evitar revoluciones radicales. Pero el final de la historia todos lo conocemos en el que el capitalismo, representado por Estados Unidos vence al socialismo a cargo de Rusia y sus satélites. Quedando Estados Unidos como potencia única y plenipotenciaria de todo el mundo.


Sin embargo, misteriosos e inescrutables son los caminos de la divina providencia cuando la historia plantea un segundo round entre ambos sistemas políticos ahora con una nueva contraparte para Norte América, y es que el “gigante de oriente”, como le hemos llamado en este artículo, no se durmió en sus laureles en cuanto a las debilidades que el sistema socialista ruso presentaba; en lugar de ello, ha hecho las adaptaciones de lugar las cuales se han gestado desde hace décadas como resultado de un programa ininterrumpido en donde entre otras cosas se ha previsto el envío de los mejores cerebros chinos a las mejores universidades del mundo con el compromiso de regresar a su patria para ofrecer sus servicios al gobierno de su nación.

Podría decirse que el sistema chino se le puede llamar de cualquier manera menos comunismo y la verdad es que la forma en que ellos llevan el comercio dista mucho de lo que en el siglo XIX Karl Marx habría concebido como tal. Sin embargo, este neo comunismo, por llamarle de alguna manera a las nuevas formas de hacer las cosas en china, sí tuvo su origen en un comunismo más autentico y más próximo a las ideas de Marx a pesar que desde sus orígenes tuvo una ligera diferencia en cuanto a la concepción europea de esa doctrina política adaptándola a la realidad china, por medio de la cual depositaba en el campesinado la fuerza impulsora de desarrollo de la nación en lugar de la clase obrera, aunque también se ocupó de sembrar los cimientos para el inicio de una nueva clase industrial.


Y así, a pesar de algunos yerros importantes de Mao se fue desarrollando su país hasta que en el 2008, treinta y dos años después de su muerte, su patria se convirtió en el principal acreedor de Estados Unidos como resultado no sólo de una balanza comercial a favor del gigante del este, sino también, como resultado de la adquisición de deudas de Estados Unidos a países como Japón. Lo que le otorga a los chinos un poder de negociación enorme con respecto a lo que hoy todavía es la nación más poderosa de la tierra

Algunos entienden que el desarrollo económico de China respecto de Estados Unidos es un sofisma por cuanto un gran porcentaje de las empresas de ese país son de capital estadounidense, amén, de que sin duda alguna, este último representa por mucho el mercado más importante para ellos. Sin embargo, no es tan sencillo para el Tio Sam como empezar a desarrollar políticas o reglamentos tendentes a retirar ese capital o bien cerrar su mercado a China porque el consumismo al que aún están habituados los habitantes de él, él cual a su vez se ha convertido en una especie de boomerang del sistema, hace que ni repatriar capitales a Estados Unidos sea tan factible por los altos costos de la mano de obra estadounidense, ni cerrar las puertas a un proveedor como China que puede suplir todo cuanto puede demandar ese enorme mercado a precios imposibles de conseguir con suplidores de otros países.

Naturalmente, todo este crecimiento impresionante que el país más poblado del planeta ha sostenido por aproximadamente quince años de forma ininterrumpida ocurre con importantes críticas respecto del manejo de los derechos humanos, al punto que con toda justicia, el anterior premio Nobel de la Paz Barack Obama tiene que pedir al gobierno chino la liberación del nuevo adquiriente del mismo galardón Liu Xiaobo , quien según hemos sabido en occidente, ha sido apresado injustamente, simplemente por disentir y reclamar pacíficamente la aplicación de los derechos humanos en su nación mientras que los medios oficiales Chinos se dan el lujo de no hacer comentario respecto de lo que el mundo occidental le requiere en cuanto a esto.

Muchas son las sombras y las luces de aquel enigmático y legendario país y cientos de libros tendrían que escribirse para poder describir y entender el fenómeno China: rico en historia, rico en cultura, rico en disciplina y hoy por demás rico en divisas; pero lo cierto es que el gigante de oriente ya no duerme, y más que eso, parece que ya no dormirá más.

viernes, 21 de mayo de 2010

La Mentada Democracia en Republica Dominicana.


El pasado 16 de Mayo acaba de concluir el proceso electoral dominicano en los niveles congresual y municipal dentro de lo que es el sistema de organización política dominicano.

De más está decir que dicho certamen electoral no se caracterizó por el debate de ideas, propuestas políticas, ni programas de trabajo para implementarse una vez que se alcanzara las diferentes posiciones que se estaban disputando en el mismo torneo . La norma más bien fue la escandalosa mercantilización de las voluntades de los ciudadanos protagonizada por los corruptos y por los corruptores, una campaña política aderezada por comedores económicos que se desplazaban por todo el territorio nacional en procura de un voto de “convicción” a cambio de un plato de comida, una campaña caracterizada en el mejor de los casos por el marketing político, que lejos de enfocarse en desarrollar un sistema de ideas para comprender y desarrollar la sociedad, se limita al posicionamiento, las encuestas, el techo porcentual y demás términos que derivan del mercadeo con el solo objetivo de ganar unas elecciones aunque no esté muy claro para qué.

Da pena y vergüenza ver cómo nuestros conciudadanos se apostaban a sus respectivas mesas electorales a esperar al mejor postor que le ofreciera, cual vulgar subasta, la mayor cantidad de dinero posible para favorecer a un partido u otro.

Hay que decir que en esta pasarela de la “Democracia” no hubo santo alguno, porque lo que pudo haber marcado la diferencia entre los principales partidos de la nación no era precisamente que uno tuviera más moral, no, nada más utópico que eso, lo que prevaleció era quién tenía más capital, sea este propio, estatal o de aun más dudoso origen, tenía mayores posibilidades para comprar la voluntad de nuestros conciudadanos.

Lo penoso es que no sólo la clase empobrecida del país entra en este tipo de negociaciones, es decir, sí, ellos son quienes por quinientos, trecientos, doscientos pesos (De quince a cinco dolares) o por un pote de romo (como se dice acá para identificar una botella de ron) venden un voto o su cédula si es necesario y con ella su derecho a elegir. Pero también están las personas de clase media, quienes por algún cargo prometido o algún tipo de beneficio personal son teñidos de tal o cual color cual camaleón. Y ni hablar de esas damas y caballeros quienes como diría Serrat están “…Locos por salvarnos la vida, a costa de cortarnos el cuello…” quienes no tienen ningún inconveniente en financiar campañas de unos y otros simultáneamente a fin de recuperar posteriormente con pingues beneficios el retorno de su inversión hecha en campaña por medio de leyes que les favorezcan o contratos con multinacionales por los que puedan comisionar.

Todo es un negocio, desde el más alto hasta el más bajo de nuestra sociedad, en donde el bien común no es más que basura, utopía y temas para los hermosos discursos de nuestros políticos, sin existir en el fondo la conciencia de que en el bienestar colectivo está el bienestar individual. Y de que los grandes proyectos se construyen en la mancomunidad y no en el aislacionismo. Que el progreso requiere de integridad de ética, de moral, de saber vivir en convivencia respetando los derechos de los demás, de trabajo, de sentido de colectividad, de orgullo nacional y de verdadero amor a aquello a lo que le llamamos patria.
Quisiera pensar que el sistema político actual está a punto de colapsar para dar espacio a otras formas de hacer las cosas por el bien de todos. Quizás ahora liderados por aquellos que de forma tan valerosa han defendido nuestro medio ambiente durante los últimos meses, pero luego pienso, ¿Está el pueblo dominicano en condiciones de aprovechar algún otro sistema de gobierno, liderado por hombres y mujeres de convicciones diferentes a las que hemos visto en los últimos años, en especial en las campañas electorales, o simplemente hemos de ver cumplir aquel axioma Martiano que reza “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”?

viernes, 15 de enero de 2010

Yo estuve en Puerto Principe


Aun están frescos en mi memoria los días en que caminé sobre las calles de Puerto Príncipe y de aquel emblemático Hotel El Rancho el cual fuera uno de los hoteles más importantes de la ciudad y que hoy, según sé, sólo es una horripilante montaña de escombros.

Me llamó la atención los cuadriculados uniformes escolares de aspecto europeo y el universal dominio del francés entre los estudiantes que daban la impresión de que se preparaban para construir un futuro mejor, con suerte, dentro y para su país.

Hoy me horroriza pensar cuántos de esos felices colegiales pudieron haber sido aplastados por alguna de las escuelas hacia las que caminaban aquel día que los vi. O peor aún, quedando vivos entre los escombros, hayan muerto tras días de inanición producto de la ineficiente coordinación de rescate que está siendo llevada a cabo en aquel devastado país.

Es cierto que como declara Pablo Biffi para el Clarin.com “Lejos, muy lejos, quedaron sepultados aquellos años de esplendor, hacia 1794, cuando Haití fue el primer país de la región en abolir la esclavitud. O hacia 1804, cuando Jean Jacques Dessalines venció definitivamente a la tropas francesas (el ejército más poderoso del mundo en ese momento) en la Batalla de Vertierres y declaró la independencia, proclamándose Emperador.”. País, que por demás fue el primero en alcanzar su independencia en la zona del continente americano que está debajo del Río Grande, y como colofón, la primera república negra del mundo.

Aun así, y a pesar de ser desde hace varios años el país más pobre del hemisferio, aun conservaba la vocación artística que siempre ha tenido el pueblo haitiano, expresada principalmente en la pintura que se comercializaba en muchas de las esquinas de Puerto Príncipe.

Es verdad, lo sé, ya se trataba de un estado fallido hace tiempo, en donde no sólo perversos gobernantes lo habían empobrecido hasta el colmo, sino también el hecho de que la comunidad internacional siempre le ha dado la espalda, después de todo, el dinero es cobarde y no va a donde cree que no va a regresar.

Pero también es un país de gente maravillosa que trabaja en condiciones de esclavitud casi igual a la de antes de 1794 y de cuyas entrañas conocí a un gran amigo ido a destiempo y de que quien hace algunos años mi esposa escribió un artículo que luego fue publicado en este mismo espacio cibernético: Alberto Chana.

Sé que son verídicas todas las informaciones respecto al pésimo manejo que siempre ha tenido ese tercio de isla y que el trasfondo cultural de ese pueblo no es, en principio, compatible con el desarrollo socioeconómico de un pueblo, pero me resisto a creer que la desgracia del pueblo haitiano tenga que ver con un pacto satánico supuesto o real por cuanto quiéralo Pat Roberson o no se trata de un país que según algunos estudios tiene un 96 % de cristianos comparado con el 80 % de cristianos que según el mismo estudio hay en su país. ¿Dónde estabas Pat el 11 de Septiembre y en el huracán Katrina?

Al igual que a la generalidad del pueblo dominicano me duele la desgracia del pueblo haitiano porque yo estuve en sus entrañas, porque he conocido a mucha gente extraordinaria de ese país, porque una desgracia como esa podría afectar también a mi país, amén de que de un modo u otro este fenómeno ya lo ha hecho y de seguro lo seguirá haciendo, porque la desgracia está en mi pequeña isla, y me duele, finalmente porque como diría Terencio “Homo sum, humani nihil a me alienum puto” (“Soy hombre, nada humano me es ajeno”).

http://es.wikipedia.org/wiki/Cristianismo_por_pa%C3%ADs

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Del Premio Nóbel, Barack Obama y el Alma Grande.



En el día de hoy el presidente de los Estados Unidos se desplaza hacia Oslo a recibir el prestigiosísimo Nobel de la Paz ya que como todos sabemos, hace apenas unas semanas muchos de los habitantes del planeta, entre los que me incluyo, recibió con beneplácito el anuncio de que Barack Obama, había recibido la mencionada distinción.

Como siempre las opiniones respecto de si el mismo era merecido o no son divididas, entre otras cosas, porque decisiones que se han tomado en Washington en los últimos días no parecen ir precisamente en dirección de la paz. Sin embargo, lo cierto es que la retórica de este hombre a traído nuevas esperanzas a un mundo dividido y golpeado, al menos en una gran parte del planeta, por el flagelo de la guerra y del hambre, que es otra forma de violencia.

Muchos, incluso el mismo presidente, han argumentado que este premio más que nada constituye un estímulo para que este poderoso hombre ponga todo su empeño en que en un futuro no lejano pueda dedicar todas sus fuerzas y energías en pos de la tan ansiada paz. En ese sentido, la verdad es que si este hecho lograse tal cometido, aun la eventual desnaturalización de este galardón sería un precio muy bajo el que tendría que pagar la especie humana.

Pero hoy quisiera aprovechar la ocasión para retrotraer a nuestra memoria a uno de los hombres más grandes que en sus esfuerzos pacifistas haya tenido la historia de la humanidad.

Hace unas semanas, gracias a la amabilidad de mi amigo Jose Luis Marte, quien generosamente me prestó una película de la biografía de la persona de quien hablaremos a continuación, tuve un maravilloso acercamiento a la historia de uno de los hombres más emblemático de oriente, aquel quien habitó entre nosotros y que su enorme influencia dejó un impresionante legado a toda la humanidad en medio de uno de los países más populoso, hambriento y dividido del planeta. Alguien de quien Albert Einstein llegó a decir: “Las siguientes generaciones, tendrán que creer que nunca hombre igual pasó por estas tierras”. Alguien, que por decirlo en palabras de Silvio Rodríguez es como si fuera “Un ser de otro mundo” o un “Animal de de galaxia” o tal vez “Un ser de la nada” y a quienes sus coterráneos bautizaron con el nombre de Mahatma, que traducido es –Alma Grande-.

Bapu o padre, como también se le llamó al colosal Mohandas Karamchand Gandhi fue el impresionante conquistador de la independencia del segundo país más poblado de la tierra a través de una singular resistencia de lucha pacífica contra el imperio inglés

¿Puede el lector imaginar a un líder que se desarrolla en el contexto de una época, y de forma particular en este pobladísimo lugar del planeta, en donde los maravillosos avances en materia de comunicación que disfrutamos hoy en día no tenían cabida, en donde como por medio de a lo sumo la radio y del poder del boca a boca extiende su singular mensaje y logra comunicarse con su pueblo cada vez que fue preciso?

Las batallas particularmente pacifistas de Mahatma, como lo fueron su insigne marcha de la sal, y sus sui géneris huelgas de hambre que tan eficazmente utilizó, lo colocan en una dimensión colosal, máxime, cuando se trató de un líder de un país abiertamente dividido por el establecimiento de dos sólidas religiones.

Ciertamente no sabemos cuantos siglos deberemos esperar para contar con un ser humano de su estatura moral, y sin embargo, ¡Oh misterios de la vida!. ¡Este hombre curiosamente jamás ganó el premio Nobel de la Paz!

lunes, 30 de noviembre de 2009

Me caí del mundo

A continuación les presento un artículo que recibí por correo electrónico gracias a la colaboración de mi colega y amigo Agustín López Tallaj. mi sentir personal es casi idéntico a la de este autor (Yo haría unas correcciones mínimas) pero sobre todo me pregunto por que las musas lo inspiraron a él con lo que yo quería escribir. Espero lo disfruten.

Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo
(Para mayores de 30) (Autor de las Venas Abiertas de América latina)

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

domingo, 13 de septiembre de 2009

El dinero: ¿evolución o involución?


El siguiente artículo surge como respuesta a un brillante escrito producido por mi amigo y casi hermano Brian Rosado. En este documento, el escritor nos pone en contacto con un interesantísimo personaje, David Suelo, de quien desarrolla un maravilloso análisis. Recomiendo enfáticamente su lectura para poder comprender con mayor claridad la respuesta que les presento a continuación en forma de artículo entrando a través del siguiente link:


http://briantieneunblogen.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=6


Antes que nada querido amigo quiero felicitarte por tu notable habilidad de escritor y por tu oportuna selección del tema a tratar que nos acerca a vidas tan distantes así como concepciones y cosmovisiones tan particulares como la del Señor Suelo.
En cuanto a la idea de lo que es el dinero, recuerda que este no es el único medio posible para vivir una vida en sociedad y cooperación mutua, los Tainos por ejemplo nos demostraron que esto era posible hacerlo a través del trueque. Obviamente, el método antes citado sería absolutamente impracticable hoy en día dado lo complejo en lo que se convertirían las transacciones de la postmodernidad a través de este procedimiento. Es más, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, que ningún desarrollo de la humanidad desde la era industrial hasta el presente habría sido posible bajo este esquema de intercambio. Pero he ahí precisamente el dilema. ¿Nos ha llevado la industrialización y la posterior postmodernidad a una vida mejor a nivel social e individual o todo lo contrario?
Es por eso, querido amigo, que producto de la avaricia humana, siento que se ha abusado de tan ingenioso mecanismo de intercambio, pues al dejar de tener un valor intrínseco como lo tuvieron nuestras monedas en algún momento (si se parte de una premisa distinta de la que tu partes en tu articulo y se asume que el oro si tiene valor por lo que es) pues cada una de ellas contenía en si misma la cantidad de oro que ella valía y no se limitaba a ser la representación de este mineral guardado en algún otro lugar.
Así es como Buenaventura Báez llego a pagar con dinero inorgánico a agricultores del Cibao (Región de la Republica Dominicana) que no tenían el respaldo en oro que se suponía que esas monedas debían tener, (conducta que mas adelante fue copiada por otros gobernantes dominicanos), siendo hoy en día aun más cuestionable el tema del valor del Dinero, que como agravante, en el caso de nuestras economías, su valor tiene su respaldo en Dólares americanos en lugar de oro, moneda que a su vez está en cuestionamiento la permanencia de su poder adquisitivo en el tiempo.
Más que nunca el dinero, que hoy adquiere múltiples formas, es fiduciario; con el riesgo, de que corresponde a los Gobiernos mantener el valor de un instrumento tan vulnerable para lo cual se requeriría un importante conocimiento de economía, pero sobre todo honradez, conciencia social y ética. Elementos, que al ser más escasos en el mundo de hoy ponen en peligro todo el sistema financiero, al menos tal y como lo conocemos que funciona hoy en día.
Hay que recordar que según tu relato lo que mueve originalmente al señor Suelo a adoptar ese nuevo estilo de vida era procurar el “desarrollo” de una comunidad que no tenia acceso a las posesiones materiales (Y posiblemente a la información) que tenemos hoy en día. Es decir que lo que se ha interpretado como una actitud antisocial se gesto a partir de una voluntad y de un accionar absolutamente altruista.
Es de ahí, mi dilecto compañero, de donde deriva que si bien la actitud del Señor Suelo puede ser interpretada como extremista y ermitaña no es menos cierto que aquella que ostentan quienes controlan el sistema es aún, mucho mas letal, peligrosa y antisocial.
Considero la lucha del Señor Suelo el resultado de una reflexión bien fundamentada (Quizás llevada al extremo) en cuanto a la insensatez de nuestra carrera en pos de la irracional acumulación de bienes sin discernir entre lo que es realmente provechoso y conveniente para nosotros y lo que no lo es. Tal como lo harían los indígenas de tu historia, que teniendo ahora acceso al dinero, carecían entonces de la sabiduría que les permitiera identificar que tomar y que dejar en pos de una vida mejor. Gracias, querido amigo, por la oportunidad de darnos a conocer a este personaje tan singular.

sábado, 11 de julio de 2009

La Planificación Estratégica como Herramienta de Negocios. (Parte 3/3).

(Gracias a mi profesor de Mercadeo Ray Víctor y a mi Bella esposa Carolina Féliz por su ayuda y colaboración en la redacción de este articulo.)

En el nivel personal de organización y planificación cual es de particular relevancia, especialmente para gerentes que tienen sobre sus hombros una significativa carga de responsabilidad entre tareas que debe ejecutar personalmente y aquellas que debe delegar pero de cuyo desarrollo es igualmente compromisario.
Desde épocas antiquísimas hemos venido usando las agendas como recordatorio de aquellas cosas que tenemos que hacer en función del tiempo. El problema es que a medida que se ha ido volviendo más complejo nuestro estilo de vida, en la medida en que cada vez más se nos imposibilita programar y luego ejecutar al pie de la letra lo que haremos el día de mañana. Manejar una agenda de modo exclusivo no resulta ser precisamente el modo más eficiente de la organización y planificación individual, por cuanto hay que borrar y re-escribir cada día las tareas que no se hicieron en el día previsto.
Un conjunto de escritores, entre los que se encuentra David Allen, revolucionaron la forma en como debíamos comprender las agendas consignando que en ellas, única y exclusivamente deben registrarse las citas contraídas, es decir, aquellos compromisos que se deben hacer a una hora y un día especifico; luego de eso nada debe registrarse en ellas si no a través de listas organizadas convenientemente en categorías que permitan que bajo determinadas circunstancias se puedan hacer esas tareas de manera fluida hasta terminar la lista. Las listas pueden encabezarse con nombres tales como: al teléfono, en el supermercado, en la oficina, en la casa, en la computadora o bien seguimiento al departamento de Ventas, seguimiento a Mercadeo, Seguimiento a producción.
En tal virtud, los nuevos dispositivos provenientes de la tecnología, como las pequeñas agendas electrónicas de bolsillo, los modernos teléfonos celulares, o los softwares manejadores de tareas, constituyen valiosísimas herramientas. Pero como en todo, sólo son útiles, si se conoce y se le da el mantenimiento requerido al método de organización adoptado.
Finalmente, es oportuno decir que ningún plan o estrategia debe ser tan rígido que impida adecuarse a las nuevas circunstancias que los tiempos continuamente nos presentan, después de todo hay que recordar que en el mundo de hoy lo único constante es el cambio. De igual modo, es conveniente no olvidar las palabras de Hyman Rickover: “La organización sola no logra nada, Los planes tampoco logran nada. Las teorías de administración no son muy importantes. Las empresas tienen éxito o fracasan gracias a las personas involucradas”.